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Seguridad y mantenimiento de las grúas

Seguridad y mantenimiento de las grúas: inspección y uso correcto

Las grúas de traslado son una herramienta esencial para movilizar de forma segura a personas con movilidad reducida, tanto en el hogar como en centros sanitarios. Para prevenir accidentes y prolongar su vida útil, es imprescindible realizar un uso adecuado, un mantenimiento regular y una inspección periódica. En esta entrada de blog te explicamos qué aspectos debes tener en cuenta para garantizar la seguridad del usuario y del cuidador.


¿Por qué es tan importante la seguridad en las grúas?

Una grúa soporta diariamente el peso completo de una persona. Un uso incorrecto o la falta de mantenimiento puede provocar:

  • Situaciones inseguras para el usuario
  • Mayor riesgo de caídas o lesiones
  • Sobrecarga física para el cuidador
  • Desgaste prematuro del equipo
  • Fallos mecánicos o eléctricos

Una grúa bien mantenida es sinónimo de tranquilidad, comodidad y fiabilidad.


Uso seguro de una grúa de traslado

Para garantizar una movilización segura, sigue siempre estas recomendaciones:

  • Utiliza la grúa únicamente para el fin previsto por el fabricantes.
  • No superes nunca el peso máximo de elevación indicado.
  • Coloca la grúa sobre una superficie estable y nivelada.
  • Comprueba que los frenos funcionan correctamente antes de cada uso.
  • Verifica que la batería esté cargada (en modelos eléctricos).
  • Utiliza siempre una eslinga adecuada al usuario y al tipo de transferencia.

Uso correcto de la eslinga

La eslinga es uno de los elementos más críticos en la seguridad del traslado. Un error en su elección o colocación es una de las causas más frecuentes de incidentes.

Recomendaciones clave:

  • Escoge la talla adecuada según peso y complexión del usuario.
  • Asegúrate de que las correas estén correctamente fijadas a los puntos de anclaje.
  • No utilices eslingas desgastadas, rotas o deformadas.
  • Sigue siempre las instrucciones del fabricante en cuanto a colocación y lavado.

Mantenimiento de la grúa

Un mantenimiento adecuado no solo prolonga la vida útil del equipo, sino que también previene averías inesperadas.

Inspección diaria o semanal

  • Revisión visual para detectar daños o deformaciones.
  • Comprobación de pernos y fijaciones.
  • Prueba de botones de control y parada de emergencia.
  • Revisión del estado de ruedas y frenos.

Mantenimiento periódico

  • Verificar el estado de la batería y realizar cargas completas.
  • Revisar el desgaste de piezas móviles.
  • Limpiar la estructura según indicaciones del fabricante.
  • Lavar las eslingas conforme a sus instrucciones.
  • Solicitar revisión técnica de componentes eléctricos si es necesario.

Inspección de las grúas: ¿cuándo es obligatoria?

En entornos sanitarios profesionales, las inspecciones periódicas suelen ser obligatorias por normativa.

En el ámbito doméstico, aunque no siempre es obligatorio, se recomienda realizar revisiones técnicas regulares, especialmente en casos de uso intensivo.

¿Qué se revisa en una inspección?

  • Componentes mecánicos
  • Seguridad eléctrica
  • Estructura y puntos de carga
  • Sistemas de control
  • Capacidad máxima de elevación

Una grúa revisada y homologada aporta seguridad tanto al usuario como al cuidador.


Consejos prácticos para un uso seguro

✔ Lee siempre el manual antes de utilizar la grúa
✔ Forma adecuadamente a nuevos cuidadores o familiares
✔ Lleva un registro de mantenimiento y revisiones
✔ Sustituye las eslingas ante el primer signo de desgaste
✔ Ante cualquier duda o fallo, consulta con un especialista